Se trata de una bicicleta adaptada especialmente para transformarla en un lanzador de pelotas de tenis. Algo curioso e ingenioso aparato en el cuál podremos acompañar a un amigo mientras entrena tenis mientras manejamos nuestra bicicleta o también evitar las excusa de una esposa “no me gusta (o no sé) jugar tenis”.

Según la intensidad con la que se pedalea se genera la energía con la cuál es lanzada la pelota y también con el timón podemos darle dirección a la misma.

Vía | Alt140

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